Y si te pierdes por la ciudad, guarda un ratito más para respirar el aire fresco de las esquinas. Que los cigarros se acaban como bajan las copas una noche de sábado. Tumbados a las luz de la luna, me susurras al oído, hoy quiero estar contigo. Nos quedan dos primaveras, amémonos mientras que las ganas nos puedan. Vivir para correr a contra reloj.
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