Estática, las luces y el color congelan Nueva York en este cuadro que cuelga de la pared, refugio del dolor que marca mi latir. He decidido venirme a vivir aquí, sin ti, no puedo... Por si un día decides que aquello valió la pena, si descubres que ya no te importa el qué dirán, si te pesan las cicatrices, la nostalgia de tiempos felices, dando vueltas por este cuadro me encontrarás. Estática, igual que todo lo demás me conformo con pensar que doblarás esa esquina, aparecerás, fingiendo no saber que siempre estuve aquí, que he decidido esperarte sin más aquí. Sin ti, no puedo. Por si un día decides que aquello valió la pena, si descubres que ya no te importa el qué dirán, si te pesan la cicatrices, la nostalgia de tiempos felices, dando vueltas por este cuadro me encontrarás. Que no importa qué hora sea del día, hoy las luces del barrio no se apagarán, permanecerán siempre hasta el fin encendidas por si un día decides que quieres buscar el balcón donde paso las horas perdidas, este cuadro resulta un lugar ideal, Nueva York y sus calles esperan dormidas a ese día en que pintes otra realidad.
Que yo... sin ti, no puedo. Por si un día decides que aquello valió la pena, si descubres que ya no te importa el qué dirán, si te pesan las cicatrices, la nostalgia de tiempos felices, dando vueltas por este cuadro me encontrarás.
Que yo... sin ti, no puedo. Por si un día decides que aquello valió la pena, si descubres que ya no te importa el qué dirán, si te pesan las cicatrices, la nostalgia de tiempos felices, dando vueltas por este cuadro me encontrarás.

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