domingo, 4 de septiembre de 2011

Qué yo por ti no doy ni un duro, amor

Hey, tú, sí tú, la persona que más he querido, la que desde hace un año ha estado en mi cabeza las 24 horas del día, la misma persona a la que ahora, no soporto. Qué por mi ahora mismo puedes irte a China en un cohete que yo seguiré con la misma sonrisa en la boca, esa sonrisa que tú, te pierdes. Y ahora al que le toca joderse es a ti, porque yo ya no derramaré más lagrimas, por qué, vamos, no te mereces ni la mitad.  Así que tu sigue con tu vida que yo seguiré con la mía. Y si no te importo, no sé que te hace pensar que tú a mi sí. Y si antes te tenía en primera página de mi agenda ahora te apuntaré en la lista de cosas que me importan una mierda. Y búscate a alguien que se arrastre a tus pies por qué yo ya no lo haré, y si me permites discrepar, gilipollas, no encontrarás a nadie que haga lo que yo hice por ti. Y ahora que ya nada vale, que todo se acabó, ya puedo decirte; nos sobraron precipicios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario