viernes, 12 de agosto de 2011

Sencillamente INMENSO.

En cambio, él estaba allí. Mirándome fijamente. Cuando abrí los ojos, y lo vi, por un momento pensé que se trataba de un sueño. Luego me di cuenta de que no y lo saludé.''Hola papá''. Le sonreí incluso. Y eso que no es fácil hacerlo apenas levantada. Entonces él se levantó.Se pasó la mano por la mejilla áspera y la barba sin afeitar. Y se fue sin decir una palabra. Nada. No me dijo nada. Pienso a menudo en aquella mañana. En como sin hablarme, pude entenderle. Y desde ese momento supe que estaría ahí, siempre. Y no me equivocaba.

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